Una celebración en honor al astro más importante del sistema solar

El 20 de junio es el solsticio de verano y en la verbena de San Juan mucha gente lo celebra, es el momento en que el Sol llega a su punto más alto. Ésta es, pues, una celebración en honor al astro más importante del sistema solar donde muchas culturas de todo el mundo festejan desde tiempos ancestrales. Su estrecha relación con la naturaleza hace que sea una fiesta envuelta en creencias y rituales que le han otorgado, popularmente, la categoría de noche más mágica del año.
Dentro de la noche más corta del año, las hogueras son las protagonistas de esta noche y vienen acompañadas de un puñado de tradiciones. El fuego asusta a los malos espíritus, quema malos recuerdos y cumple deseos, si los escribes en un papel. El agua también desempeña un papel importante. Se decía que saltar las olas siete (o nueve) veces de espaldas curaba los problemas de fertilidad, y que quien se lavara la cara con agua de mar tendría belleza y salud. Quizás porque se creía que el rocío de San Juan tenía propiedades especiales, siempre se ha dicho que las plantas medicinales recogidas durante esta fiesta multiplicaban sus capacidades curativas, aunque se utilizaran más adelante. Y a nosotras nos encanta recoger parte de nuestra cosecha alrededor de ese día, ¿quién sabe? Tal vez las plantas como el hipérico, la caléndula, el trébol rojo, la cola de caballo, la lavanda y la siempreviva tienen multiplicada sus propiedades curativas y se manifiesta en nuestra cosmética. Según las leyendas catalanas, por Sant Joan también son accesibles lugares mágicos a los que normalmente no es posible llegar, como castillos, cuevas y madrigueras que pertenecen a reinos sobrenaturales. Y aprovechando que la puerta está abierta, los duendes y demonios también vienen a pasear por nuestras tierras. Nosotros por si acaso, colgamos un ramillete de hipérico y de lavanda recogido de esta noche en la entrada de casa para que no puedan pasar.
Os deseamos una Buena verbena de San Juan!!!

